Lewis Hine y la fotografía social

Foto: Niño cargador en la Fábrica de Vidrio de Alexandria. 1911, Alexandria, Virginia. Trabajaba en el turno de día una semana y en el de noche la semana siguiente.

A finales de los años 1800, la Isla Ellis (New York) se convirtió en el principal puerto donde los inmigrantes europeos llegaban a los Estados Unidos, a comenzar una nueva vida. Dichas personas, por lo general, habían utilizado todos sus recursos para llevar a sus familias a través del océano hasta el continente americano. Sin embargo, muchos de los migrantes no tenían educación, dinero o experiencia previa de migración. Además, se desataban cadenas de contagios de enfermedades, muchos morían en el viaje y muchos otros eran regresados a sus lugares de origen.

Algunos obtenían su sello de entrada y llegaban a las calles de New York- desorientados, en una nueva tierra que era indiferente ante ellos, sin comida y excluidos a los barrios bajos de la ciudad. Bajo estas condiciones, el sobrevivir creaba limitaciones inhumanas para las poblaciones más pobres de los Estados Unidos.

Algunas mujeres, además de su rol como amas de casa, debían recurrir a extremos como la prostitución por necesidad. Por su parte, los hombres adultos solían trabajar muchos turnos, principalmente en construcción, con condiciones laborales que sin lugar a duda exponían sus vidas. En cuanto a los niños, eran forzados a trabajos en minas de carbón, empresas textiles y distribuidoras de carne. Las condiciones eran precarias para toda la clase de bajos recursos económicos, poniéndolos en condiciones símiles a la esclavitud.

Autorretrato de Lewis Hine (c. 1930)

En este contexto es donde encontramos el trabajo de Lewis Hine. Sociólogo y fotógrafo, estaba rodeado de un círculo de personas que entendían qué es ser un ser humano, tener necesidades y querer buscar bienestar para su familia. Así que, utilizando el dominio de la fotografía, se dedicó a mostrar la vida de estas personas.

En sus fotografías figuraban las siluetas con dignidad y compasión. Manifestaban las condiciones bajo las que se encontraban. A la vez, lo más importante, los mostraba como seres humanos. Su trabajo inició en 1904, cuando comenzó a trabajar en la Isla Ellis documentando la llegada de las personas a los Estados Unidos. Tomando su cámara Graflex, disparando el flash, retrataba los primeros momentos de las personas deseando una vida en la considerada «tierra de la libertad».

Su labor llamó la atención de trabajadores sociales, sufragistas y líderes de gremios. Apoyaron el oficio de Hine por todo el territorio de la costa este de los Estados Unidos. Sin lugar a duda, las fotografías de Hine mostraban la realidad que debía ser corregida. Obviamente, se ganó muchos enemigos que manifestaban y deseaban mantener la mano de obra barata, lo cual muchas veces significó enfrentarse ante amenazas de muerte. Ante tal situación, su respuesta era disfrazarse para entrar a los lugares que deseaba documentar, tales como: fábricas de textiles, factorías y talleres.

A continuación les comparto parte de su material fotográfico:

Niña se encuentra en una fabrica, Lincolnton (North Carolina), 1908.
Dos niñas trabajadoras jóvenes, en las fábricas de algodón de Carolina del Norte, 1910.
Dos niños pequeños escalando una maquina para arreglar los hilos rotos y poner bobinas, 1908.
Familia italiana buscando su equipaje perdido, 1905.
Una de muchas trabajadoras jóvenes en las fábricas de algodón de Carolina, 1910.
Tres niños, llamados «cigarreros», 1910.
Chicos del periódico, 1906.
Un niño, esperando a que abra el dispensario, 1910.
Tres mineros de S. Pittston, Pensilvania, 1911.
La pequeña Lottie, una habitual «chamuscadora» de ostras en la Alabama Canning Co., 1911.
Día caliente en el lado este, ciudad de Nueva York, alrededor de 1908.
Niños trabajadores en fábricas de vidrio. Indiana, 1908.
Mecánico de planta de poder, alrededor de 1921.
NIño limpiando el piso de una fabrica, alrededor de 1910.
Raymond Klose (medio), vendedor de periódicos, 13 años, St. Louis, Missouri, 1910.
Niño sin zapatos trabajando en una fabrica, 1910.
Niño sonriente, trabajando, 1910.
Dos niños trabajando en una fabrica de escobas, 1910.
Catherine Young, viuda con nueve hijos, seis trabajando en un molino de algodón, Tifton, Georgia, 1909.
La familia Tenement, Chicago, 1910.
Mary Mauro y familia, trabajando en casa para una fábrica de plumas, Nueva York, 1911.
Un niño pequeño trabajando en la cosecha de algodón, 1910.
Lonnie Cole, trabajador de una fábrica de algodón, 11 años. Birmingham, Alabama, 1910.
«Trapper Boy» a cargo de las trampillas de ventilación en una mina de West Virginia, USA. Año 1908.
Dos niñas sonrientes, en una fabrica, 1910.

Gracias a su labor, en parte, se implementaron leyes en contra del trabajo infantil. Aportó en la concientización sobre qué significaba realmente inmigrar a los Estados Unidos, modificando esa imagen degradante que se tenía sobre estas personas en busca de oportunidades. Su labor no solo documentó una época de cambio para ese país, sino el comienzo del espíritu del fotoperiodismo y fotografía social, como las conocemos en la actualidad.

Según datos biográficos, Lewis Hine padeció las secuelas de una operación en sus últimos días, muriendo en Nueva York el año 1940, bajo la misma pobreza que había fotografiado.

 


Fuentes consultadas:

https://time.com/3805208/tracking-down-lewis-hines-forgotten-child-laborers/
lineassobrearte.com, laizquierdadiario.mx, rebecapardo.wordpress.com, time.com