MAYO: MES DE LOS TEMBLORES

Es increíble la manera tan abrupta como estamos terminando el mes de mayo. Cuenta la vieja frase criolla “Octubre: mes de los temblores”, acuñada por, entre otras referencias, ser el mes con más registro de temblores, siendo esta una creencia adoptada por la fe católica y tradiciones repartidas de generación en generación, que han prolongado la idea de que ese mes es el que más tiene movimientos sísmicos; pero esa no es la realidad absoluta.

Muchos nos sorprendimos con esta oleada de temblores que se registraron en los últimos días, sobre todo por aquel sismo histórico del 8.0 grados, sucedido en la selva peruana. Con ese recuerdo fresco y además por la sugestión que produce saber que Lima no ha tenido un acontecimiento sísmico devastador desde hace casi 300 años, cabe preguntarse si lo que estamos viviendo en estos días es algo normal, o está sucediendo algo a parte.

ES NORMAL.

La tierra se mueve, las placas tectónicas chocan entre ellas y producen movimientos bruscos en la superficie. Sí, estamos en la línea de fuego y qué más se puede decir. ENTRE MAYO Y JUNIO SIEMPRE SE PRODUJERON MÁS TEMBLORES.

La USGS cuenta con una base de datos de 7.168 sismos registrados en nuestro país desde 1921, de la que se puede tener la referencia de que junio es  el mes en que se ha registrado la mayor cantidad de movimientos telúricos (820), seguido de octubre (702), agosto (694), julio (670) y noviembre (624). Por otro lado, el mes en que suele haber menos sismos es setiembre (478).

La misma data nos muestra también que en el año 2001 se registró la mayor cantidad de sismos en nuestro país. Vale la pena acotar que ese año hubo un terremoto de 8,4 grados en Arequipa que causó gran destrucción.

En tanto, el 2007 fue el segundo año en cuanto a incidencias de sismos en nuestra historia reciente. El año en que Pisco quedó prácticamente destruida por un terremoto de 7,9 grados, hubo 440 movimientos telúricos.