Pedro Chávarry: Crónica de un año nuevo sombrío.

Comenzamos el 2019 con un repertorio único de toda nuestra tradición judicial: arbitraria, desigual, injusta, corrupta e increíble. Es como si cada año nos superáramos en este tema: triste.

Ya van dos años en los que la justicia peruana nos viene regalando unos sinsabores impresionantes; uno que ahora tiene nombre y apellido: Pedro Chávarry. Este personaje nefasto de la historia contemporánea ya no solo tiene el repudio popular por lo que venía haciendo desde su tan alto cargo como Fiscal de la Nación, sino que ahora ya ha pasado a la historia como un ser infame. Será pues recordado en los libros de historia como un personaje del que debe anotarse su nombre con peculiar animadversión. Los niños del futuro sabrán de él como el Fiscal de la Corrupción.

Pedro Chávarry, fiscal de la nación.

Ya se olía la cena de año nuevo, las copas de champán ya comenzaban a servirse, las llamadas a familiares y amigos comenzaban (para no congestionar la señal) y en una conferencia de prensa Pedro Chávarry anunciaba el retiro del equipo Lavajato de Domingo Pérez y Rafael Vela.

Con una voz nerviosa, con esa mirada que no conoce vergüenza y esos anteojos que solo reflejan el encono que se le tiene, Chávarry nos daba esta primicia de fin de año. Inmediatamente las redes sociales se hicieron sentir: rechazo absoluto y convocatorias a protestas. La voz era una sola FUERA CHÁVARRY. Incluso, muy al estilo «facebookero» ya se enviaban la dirección del desdichado servidor público. Curioso dato que nuestro ingrato fiscal, días antes, ya había pedido mayor resguardo policial, obviamente ya tenía todo planeado para la noche del 31.

Pedro Chávarry justificó su decisión argumentando que Domingo Pérez cuestionó su designación como fiscal de la Nación en reiteradas ocasiones y que también mantiene una sobre exposición en los medios, acción que podría «vulnerar» la reserva de la investigación.

«Se ha verificado que el fiscal provincial Domingo Pérez luego de su designación procedió, a través de entrevistas, a cuestionar mi elección que se produjo por unanimidad en Junta de Fiscales y de alguna manera ha cuestionando la confianza que me dieron al elegirme», dijo en conferencia de prensa.   

Chávarry también dijo que ha realizado «sendos pedidos sobre el estado de la investigación» y hasta el momento no fueron atendidos. Vela ya había aclarado que las investigaciones tienen carácter de reserva. Esas fueron las razones dadas por el fiscal y que rápidamente, a través de los medios masivos de comunicación, personas como el Procurador Nacional, comenzaron a rebatir.

En un hecho que no sorprendió a nadie, Fuerza Popular daba su respaldo a quien se vistió ahora como su héroe. El argumento fue «respetar las decisiones un plano de convivencia y democracia».

Las movilizaciones comenzaron en el centro de Lima, así también Domingo Pérez se apersonaba a su oficina para poner a buen resguardo toda la documentación de los casos que lleva a cargo; así como para mostrar su indignación e invocar a la calma.

El presidente Vizcarra también se pronunciaba y adelantaba su retorno desde Brasil, a donde había acudido para estar presente en la toma de poder del electo presidente de ese país, Bolsonaro.

El año nuevo se recibió cantando el Himno Nacional en las calles del centro limeño, un canto de unión, pero también de indignación.

El primer día del año, consecuentemente, traería novedades: Vizcarra anunciaría que se ha promulgado un proyecto para declarar en emergencia al Ministerio Público, acto que, de no ser aprobado por el congreso, les da todas las facultades para pedir una moción de confianza. Seguidamente, los fiscales cesados se pronunciaron, indicando que impugnarán la decisión de Pedro Chávarry y que llegarán hasta las últimas instancias.

A veces dueles Perú, pero lo de ayer, aquel recibimiento de año nuevo, más que un sinsabor, me ha dejado la dulce esperanza que podemos resurgir en esa unión, en ese canto del himno nacional en las calles peruanas. Somos más que un Fiscal de la Nación, somos más que un simple corrupto.